Salma Hayek reveló que no está de acuerdo con la carrera que desea estudiar su hija Valentina Paloma, destacó People En Español. Al parecer, la jovencita tiene muy claro a lo que quiere ser actriz, a pesar de lo que dice su madre.
A la actriz de películas como «Frida» no le agrada la idea del todo, debido a que considera que es una industria bastante complicada y competitiva.
«Cuando actúas muy joven pierdes el anonimato. Creo que a nivel general lo mejor es tener y mantener una estrategia de vida que te permita poseer una faceta artística, una profesional y otra como mujer. No me encanta la idea de que mi hija sea actriz tan chica, pero si esa es su decisión, adelante», detalló Salma.
Los pasos de su madre
Valentina Paloma, sin embargo, tiene todo claro. «Quiero cosas distintas, pero casi siempre me muevo entre cuatro; me gustaría ser actriz y después directora, porque eso es lo que tiene sentido en mi cabeza. Además, creo que debe ser más complicado ser director si no tienes experiencia del otro lado de la pantalla, eso podría ayudar a dirigir», contó Valentina, de 15 años, a la prensa mexicana, destacó el mencionado site.
Aunque Salma Hayek tiene una trayectoria actoral de más de 30 años y ha logrado colocarse como una de las actrices más reconocidas y queridas a nivel mundial, no es suficiente para que acepte que su hija siga sus pasos.
«Para ella, el hecho de que yo sea una figura pública, me recuerda que no tiene que significar que ella, su vida, lo que le gusta, cómo es, tenga que ser público. Por eso no hay muchas fotos de ella actuales», dijo Hayek en una pasada entrevista con People en Español.
Valentina es la única hija del matrimonio de la famosa actriz con multimillonario empresario francés François-Henri Pinault. La pareja está unida desde 2009 y han formado con Valentina y los hijos de los matrimonios anteriores que tuvo Pinault.
Madre e hija
Valentina Paloma se ha vuelto una celebridad como su madre. Incluso ha acompañado en varios eventos en los últimos meses dejando en claro que heredó la belleza y el carisma de la intérprete.
«Es maravillosa y la aventura de descubrir su evolución y cómo la cabeza se le mueve —y como se va transformando y creciendo y evolucionando— ha sido fascinante. Trato de ser muy respetuosa, no solo de su privacidad, sino de quien es ella y en quien se transforma, y no ser una persona que le tiene que estar diciendo todo el tiempo: ‘Tienes que ser así’, sino darle el espacio para que descubra quién es ella, sin mis prejuicios, sin mis expectativas. Guiarla, pero al mismo tiempo no imponerle una imagen de quien yo quisiera que ella fuera», señaló Salma en entrevista pasada.
